Erasmus+ en Praga: aprender, compartir e innovar para transformar el aula
Experiencia Erasmus+ de nuestro profesorado
La formación continua del profesorado es una de las claves para seguir construyendo una educación adaptada a los retos del presente y del futuro. Con este objetivo, Arancha, una de los profesoras de nuestro centro participó recientemente en una movilidad Erasmus+ en Praga, donde realizó el curso “The 4Cs: Creativity, Critical Thinking, Communication and Collaboration in Schools”, centrado en el desarrollo de las competencias esenciales del siglo XXI.
La experiencia nació de una motivación clara: crecer profesionalmente y conocer otras formas de entender la enseñanza.
“Es una gran oportunidad de aprender y juntarte con otras culturas y sistemas educativos”.
Durante varios días, compartió formación con docentes de Portugal, Italia y Malta, en un entorno marcado por el intercambio constante de ideas, metodologías y experiencias educativas. Más allá de las aulas, el curso se convirtió en un auténtico espacio de conexión internacional y apertura de nuevos puentes de colaboración entre centros europeos.
El programa formativo giró en torno a las conocidas “4Cs”: creatividad, pensamiento crítico, comunicación y colaboración, competencias cada vez más necesarias para preparar al alumnado ante una sociedad en constante cambio. Lejos de quedarse en la teoría, la formación apostó por una metodología totalmente práctica y participativa.
“La formación fue completamente práctica, así que he vuelto con muchísimas ideas”.
A través de dinámicas cooperativas, resolución de retos, trabajo en equipo y actividades experienciales, el profesorado participante pudo comprobar cómo estas competencias pueden integrarse de manera real en cualquier aula y etapa educativa. Además, el curso ofreció nuevas herramientas pedagógicas y propuestas innovadoras relacionadas con metodologías activas y el uso educativo de la inteligencia artificial.
“El curso me ha proporcionado nuevas herramientas, dinámicas y posibles usos de la IA aplicables en el aula”.
Uno de los aspectos más enriquecedores fue precisamente la posibilidad de observar otras perspectivas educativas y descubrir hacia dónde avanzan distintos sistemas escolares europeos: modelos más colaborativos, competenciales y centrados en el estudiante, donde aprender implica también comunicar, crear, debatir y trabajar con otros.
La estancia en Praga dejó igualmente una importante huella personal y cultural. La ciudad, con su riqueza histórica y su ambiente multicultural, se convirtió en el escenario perfecto para una experiencia que va mucho más allá de la formación académica.
Pero, sobre todo, esta movilidad Erasmus+ tendrá un impacto directo en las aulas del centro. Arancha, regresa con nuevas ideas, actividades y enfoques listos para poner en práctica, con el objetivo de seguir motivando a los alumnos y acercándolos a una educación más dinámica, internacional y conectada con la realidad actual.








