1. ¿En qué ciudad estás ahora mismo?
En Martina Franca (Italia)
2. Define tu experiencia en 3 emojis:
🎉🌦️☕️
3. ¿Cuál fue tu primera reacción al bajar del avión/bus y llegar a tu destino?
Mi primera reacción fue una mezcla de emoción y nervios. Tenía muchas ganas de vivir la experiencia, pero al mismo tiempo estaba bastante agobiada porque era un sitio nuevo, lejos de casa. Sinceramente, al principio me quería volver a casa, pero poco a poco me fui adaptando, conocí gente y ahora estoy disfrutando mucho más la experiencia.
4. ¿En qué empresa estás haciendo las prácticas y qué es lo más te ha gustado de lo que has hecho hasta ahora?
Estoy haciendo las prácticas en el Ambulatorio Solidale. Lo que más me ha gustado hasta ahora es atender a los clientes en la recepción.
5. ¿Es muy diferente trabajar allí que lo que hacíamos en las aulas del centro?Cuéntanos algún choque cultural en el trabajo.
No hay una diferencia enorme, pero sí notas pequeños cambios en la forma de trabajar y relacionarse con la gente
6. ¿Cómo te manejas con el idioma?
Todavía no hablo el idioma del todo bien, pero intento defenderme como puedo. Por suerte mi tutor de prácticas me ayuda bastante y eso hace que todo sea mucho más fácil.
7. La prueba de fuego: ¿Qué tal llevas lo de cocinar, poner lavadoras y gestionar tu propio dinero? ¿Alguna anécdota desastrosa en la cocina?
La verdad es que bastante bien, porque antes de venir ya sabía cocinar y hacer las cosas básicas de casa, así que en ese sentido no se me hizo difícil adaptarme. Sí que es verdad que cuando vives sola tienes que organizarte mucho más, porque tienes que pensar en la compra, la comida, las lavadoras, limpiar y también controlar el dinero para que te llegue para todo.
Creo que lo que más he aprendido es a ser más independiente y responsable con mi tiempo y mis gastos. Al final aquí haces todo por tu cuenta y acabas acostumbrándote rápido. Y aunque no he tenido ninguna anécdota desastrosa en la cocina, sí que hay días en los que acabas cocinando cualquier cosa rápida por cansancio o falta de tiempo.
8. ¿Qué es lo más raro o divertido que has comido o visto en esta ciudad?
Cosas raras o divertidas no he comido, pero lo que más me llamó la atención fueron los tejados típicos de Alberobello. Son muy diferentes a los de España, porque tienen forma de cono y están hechos con piedras colocadas unas sobre otras. Al principio parecen un poco frágiles, pero en realidad son construcciones tradicionales muy famosas aquí.
9. ¿Has hecho piña con gente de otros países? Cuéntanos algún plan guay que hayas hecho un fin de semana.
Todavía no he conocido a mucha gente de otros países, pero sí a personas de diferentes partes de España. La verdad es que también ha estado muy guay porque cada uno tiene costumbres y formas de hablar distintas, y al final hacemos muy buen grupo para los planes del fin de semana.
10. A los que están en San Vicente dudando si pedir la beca el año que viene... ¿Qué les dirías para que se lancen de cabeza?
Les diría que se lo piensen bien y que vengan sabiendo que no todo es perfecto. Estar de Erasmus es una experiencia increíble y aprendes muchísimo, pero también es difícil estar lejos de casa, de la familia y de tus amigos. Hay momentos muy buenos y otros más duros, pero al final todo eso también te hace crecer un montón como persona.
11. ¿Qué es lo que más echas de menos de Cantabria (aparte de la familia y la comida)?
Echo muchísimo de menos la tranquilidad de Cantabria, poder ir a la playa en cualquier momento y ese ambiente tan familiar que tenemos allí. También las pequeñas rutinas que antes parecían normales, como quedar con mis amigas sin planear nada, pasear por San Vicente o simplemente escuchar el mar. Aquí estoy viviendo experiencias increíbles, pero hay momentos en los que se nota la distancia y te das cuenta de lo mucho que valoras tu tierra y a la gente que tienes cerca.









